
ALEGRIA Y TRISTEZA
-Algunos de vosotros decís: “La alegría es más grande que la tristeza”, y otros decís:
“No… la tristeza es más grande”.
Pero yo os digo que son inseparables.
Juntas vienen, y cuando una se sienta con vosotros a vuestra la mesa, recordad que la otra está durmiendo en vuestro lecho.
Sois verdaderamente como los platillos de una balanza suspendida siempre entre vuestra tristeza y vuestra alegría: Sólo cuando estáis vacíos estáis en suspensión y en equilibrio.
EL AMOR
-El amor no posee ni quiere ser poseído.
-Y no creáis que podéis dirigir el curso del amor; porque el amor, si os encuentra dignos, dirige vuestro curso.
-El amor no tiene otro deseo que realizarse así mismo.
-Conocer el dolor de la excesiva ternura.
1 comentario:
Son estas reflexiones que en este mundo tan apurado, nos llevan a cuestionarnos si es verdad lo que los otros se dan en el tiempo en pensar.
Y ahora que lo medito, simplemente la vida es así.
Con alegrías y penas, sino esto no sería vida.
Cariños...
Publicar un comentario